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lunes, 14 de abril de 2014

Viejos amigos los invito a visitar mi nuevo proyecto WALDEN: un sitio dedicado a personas con proyectos, experimentos en las ciudades y cultura lateral.
www.waldenmag.com

miércoles, 20 de marzo de 2013

MANHUNT VI


Subí a la habitación para cambiarme. Kesuke jugaba con una PSP. En su cama había una guía de New York en japonés. Fue entonces que recordé un libro que había comprado que estaba en japonés, era de fotos muy extrañas.
-Kesuke ¿Me ayudarías a traducir un poco un libro que está en japonés?- le pregunté mientras buscaba una camisa en mi valija.
-Sí, claro- dijo y apagó la consola de videojuegos. Abrió una lata de jugo de uva y la bebió de un trago.

Le pasé el libro y luego de analizarlo con detenimiento durante un rato me dijo lo siguiente: “Bienvenido al oculto Japón, a lo que ni siquiera habitantes sus conocen de su tierra. Este libro muestra el lado secreto y lujuria del país, principiomente de la ciudad de Tokio. Un infierno disfrazado de neón. Atrevete a ingresar a este sitio aunque por ahí no encuentres la salida”.
-Guau- dije admirado.

Kesuke miraba el libro sin comprender de qué se trataban las fotos de consoladores de Hello Kitty pegados a platos de sushi y las estatuas de Hombres de Neandertal vestidos de chicas Pin Up.
Terminé de vestirme y bostecé con fuerza estirando los brazos.
-¿Estás cansado?- me preguntó Kesuke.
-Sí, pero voy a salir igual ¿Vos vas a hacer algo?
-Sí, voy a ir a ver el Rey León- le dijo- Saqué buenos asientos.
-Genial
-En verdad saqué un solo buen asiento, porque voy solo.
-Oh

Ambos quedamos en silencio.
La canilla goteaba, parecía el sonido de las agujas de un reloj pero con más eco.
-Otro día si querés podemos ir a pasear Kesuke- le dije más por lástima que por verdadero interés.
-Oh- respondió- me gustaría.
-Tengo que irme.
-Buenas noches.

Bajé los peldaños contento. Crujían como si fuesen los dientes de un león masticando los huesos de una gacela que lleva muerta varios días bajo el sol de la Sabana.

Esto es lo que recuerdo de la fiesta:
“( 





)”

Me desperté por los escupitajos de Kesuke. Era temprano, tenía resaca. Abrí un ojo y veía todo fuera de foco. Kesuke estaba sin remera y tenía una toalla atada a su cintura.
Miré su cama y había unos afiches tirados sobre la colcha, estaban en japonés y en inglés.
-¿Qué es eso Kesuke?- pregunté con la voz agarrotada, como si una prensa apretara mi traquea. Tenía la boca pastosa y un aliento fatal.
-Son unos anuncios que encontré en el subte cuando volvía ayer de la obra. No comprendí del todo de que se tratan, parecen sacados del libro que me mostraste ayer.
Me levanté de la cama y tomé uno.
-Esto es peligroso Kesuke.
-No tengo idea de lo que es.
Son malos.
-No sé si son malos. Dicen cosas que no son malas, no es malo.

“El futuro es nuestro. De nosotros depende el cambio. Esta atento a lo que pasará pronto.
El 1 de enero de 2013 el mundo como lo conocemos llegará a su fin, por causas naturales o motivado por nuestro movimiento, la Orden del Nuevo Mundo.
El sistema económico domina a las vidas de las personas, el consumismo, la tecnología, la mala alimentación. Pretendemos destruir todo eso, volver al inicio, al hombre nómade y libre, desposeído de los objetos y los bienes materiales. El hombre libre es aquel que no tiene nada a lo que atarse, ni un trabajo, ni un hogar, ni un nombre.
Volveremos a ser hombres pero también animales, el sistema capitalista colapsará, implosionará y habrá reticencia pero es lo único que le queda al hombre para que el mundo pueda seguir existiendo.
Las medidas deberán ser drásticas para que puedan ser efectivas. No hay vuelta atrás, el fin del mundo comienza. Un mundo nuevo surgirá para el bien de todos.”

-Mierda Kesuke ¿Leíste esto? En unos días algo malo va a pasar.
-¿Crees que es algo malo? Ni sabemos que es lo que va a pasar, pero parece liberador. Las cosas van a cambiar.
-Mierda Kesuke, te hacía un conservador de pueblo pero sos peor que el Unabomber.
-Solamente me parece interesante que cambien las cosas. Yo soy de un pueblo muy pequeño en el que nada cambia nunca, no pasa nada. Venir a Estados Unidos fue sido una experiencia loca mi para. California, la playa, nunca había visto la playa. Ahora New York, una ciudad extrema, grande, una isla también. Es muy raro todo. Mi vida cambió mucha en la último tiempo. Un cambio a todos me parece correcto. Estoy aprendiendo cosas nuevos.
-Te entiendo Kesuke. Es que lo nuevo asusta. Yo pensaba poder publicar alguna novela, filmar algún documental. Vivir solo Kesuke, mierda, vivir solo. Pero si todo cambia eso no va a poder ser y serán otras cosas. Es decir, no me molesta el cambio, pero quería lograr esas cosas en este sistema, quedar mínimamente satisfecho y que después cambiara.
-Es esperar lo que queda.

Buddy Holly fumaba en la calle y estaba vestido como un Rudie Boy.
-Mierda, te estamos esperando todos, hace un frío terrible.
-Deberías abrigarte. El placer por delante de la moda.
Buddy Holly olía muy bien y su jopo parecía perfecto.
Caminamos hasta la esquina de la Séptima Avenida y ahí estaban todos reunidos, todos tenían café en sus manos.
-El desayuno del hostel es un asco- dijo Peggy Sue.
-Cigarrillos y Café, son unos hipsters, parecen salidos de una película mala de Jim Jarmusch- dije.

Avanzamos hacia el subte y yo no sabía a donde estábamos yendo.
En la estación había unos chicos raperos con un Boom Box, escuchaban rap de los ochentas. El sonido era tan primitivo que rozaba con el funk. Por ahí era hip hop y no era rap, no se cual es la diferencia.
Pregunté cual era la diferencia pero nadie tenía idea y me sentí tonto por preguntar pero a gusto por no ser un ignorante, o al menos no más ignorante que el resto de lo que ya en ese entonces, se podía considerar mi grupo de amigos.

En el vagón había un hombre de rastas y tatuajes de preso o marinero que no tenía remera y parecía que vivía en la calle. Ocupaba cuatro asientos, estaba acostado en ellos y murmuraba palabras extrañas y cada tanto gritaba. Nadie parecía realmente consternado por su presencia satánica.

Nos sentamos lo más lejos posible de él. Yo estaba junto a Mimi y ella junto a una mujer embarazada que tenía un vestido con barcos azules. Buddy Holly estaba sentado y encima de él se encontraba Peggy Sue. Josh iba parado y parecía un criminal.

Me vi reflejado en la ventana opaca del subte, mi silueta aparecía distorsionada. Fue la primera vez que pude imaginarme calvo. Lejos de aterrarme sentí calma, como si tuviese cáncer y hubiese descubierto una cura casera y secreta. Ya nada podía aterrarme, podía visualizarme a mi mismo en el peor de los estados: sin pelo. Me hizo comprender que el mayor de mis miedos estéticos no era tan grave como parecía.

-Cuando llegué al hostel entré a la habitación y había unos zapatos y una camisa y una plancha y un libro de autoayuda del publicista Paul Arden. Eso me había dejado tranquilo, mi compañero de habitación parecía un chico tranquilo. A la noche lo conocí, era un muchacho negro que acababa de llegar de la Florida y no conocía a nadie y estaba solo. No hablaba casi pero leía bastante y el tacho de basura siempre estaba lleno de comida chatarra de todo tipo, pero el era muy flaco. Se iba a ir a Queens porque le resultaba muy caro el hostel. Una mañana se fue y me quedé solo una noche y al día siguiente tuve que cambiarme de habitación porque esa tuvo una falla eléctrica; y ahí estaba Kesuke. Y ahora Kesuke está a favor de La Orden del Nuevo Mundo.

-¿Qué mierda es Kesuke?- preguntó Buddy Holly. Su voz sonaba desgarrada, como si estuviese por parir, pero eso es imposible porque es hombre. Seguramente era por el peso de su novia encima de él.
-Mi compañero de habitación.
-Sí, entendí eso, pero…no importa. Estaría bueno que los cinco estuviésemos en la misma habitación.

El viaje era largo y las estaciones en las que frenábamos eran cada vez más feas. Muchas personas bajaban y muchas otras subían. Los peinados y las ropas y los rasgos cambiaban y era interesante imaginar las vidas de esas personas que no iba a ver nunca más y de las que nada nunca sabría.
Las últimas dos personas que subieron antes de que nosotros bajásemos lucían extrañas. Ambos tenías los ojos celestes y vestían trajes negros y parecían ser una mezcla entre testigos de Jehová y los chicos de El Pueblo de los malditos.

-Miembros de La Orden- me susurró Josh al oído.
Bajamos en Coney Island. Hacía mucho frío y el viento soplaba.
-Perfecto- dijo Peggy Sue- este lugar es una mierda.
Caminamos por la Avenida Surf hasta una tienda que vendía remeras y Mimi compró una de The Warriors porque los personajes de la película son de ahí. Pensé en comprar una pero no lo hice y después me arrepentí. La tienda era como un Surf Shop pero deprimente.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Un círculo perfecto (Parte IV de V)


El sol ya no está. No sé en que momento se ocultó. Voy a hacer café, no es mi taza la que uso. Al volver a mi escritorio anoto en un papel una frase que jamás podrá ser leída, por lo tanto tampoco recordada. Cintia aparece y lo escondo en mi mano. Siento el sudor saliendo de mis dedos. La tinta borroneada, la letra ilegible. La oración desaparece para siempre.
“¿Qué tenés ahí?” me pregunta y le respondo que nada. Levanta las cejas con incomprensión.
Vanesa y Medina no están, Esquivel mira el reloj sin pestañear.
Pienso en un tumor, me doy cuenta de que nunca vi uno, no sé como lucen. Imagino una bola amorfa parecida a un corazón pero con el color de un moretón y venas azules, gruesas, marcadas.
Son las seis, es hora de irse. No espero a Esquivel. Salgo al frío, aprieto los dientes. Busco con la vista a Vanesa o a Medina. No hay nadie en la cuadra. Cintia sale y me observa con disimulo, fuma, espera expectante a que le hable, a que la invite a salir. Me voy sin despedirla, mis zapatos hacen ruido al caminar. Se confunden con el soplido constante del viento, del puto viento.
Pienso en Medina y en Vanesa. Los imagino cogiendo en la cama de algún hotel.
Ella en el baño, polvoreándose las mejillas antes de escabullirse bajo una sábana azul, áspera, perfumada.  Él tirado en la cama, flácido, pálido, temeroso. Esperando ansioso que aparezca desnuda, entregada.
Pienso en el sudor y los cuerpos agitados, en somnolencia y cansancio. Sus corazones apurados, del color de un moretón, con venas azules en relieve.
Vuelvo a la oficina, a buscar a Esquivel. Para charlar, para no pensar. Ya no está. Voy al bar, solo. Pido cerveza, el sonido del gas me calma de alguna manera extraña.
Doy un sorbo. Sigo pensando. En ellos dos. Revolcándose.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Un círculo perfecto (Parte III)


III

Pende un hilo de una taza,  del extremo visible se lee una etiqueta que indica el sabor del té, elresto está sumergido en la infusión.  La taza esta apoyada en mi escritorio pero no me pertenece. La mía tiene un águila polaca, esta tiene un lobo marino y dice Mar del Plata. Humea, huele rico. Cintia la levanta y sonríe. “Me mandaron a compartir la oficina con vos hasta que terminen de pintar y remodelar la mía”, dice. Yo sonrío o hago algo parecido con la boca y con toda mi cara. Transpiro, ella se da cuenta. De mi incomodidad, de mi olor, de mi miedo. Como si fuese un perro de policía en busca de cocaína.
Miro su oficina y esta aprisionada por paredes de yeso. Dos hombres entran con herramientas. Sus mamelucos son azules. Están teñidos de polvillo blanco. No usan barbijo. Pienso en sus pulmones, en sus venas, azules.  Pienso en la muerte y en edificios destruidos. Pienso en inundaciones (como si me adelantara a los hechos, como si tuviese una premonición) de agua azul al principio, marrón con el tiempo.  Imagino mosquitos revoloteando y dejando sus huevos en el agua infectada.
“A Vanesa la mandaron con el alemán”, me informa Cintia.  Mi sudor se seca, en un instante se torna frío. El alemán es Medina, así le comenzarán a decir, por su pelo rubio y finito, su altura, los ojos verdes, la tez rosada. Observo la oficina de Medina, mi nuevo enemigo. Se que Cintia me mira, quiere ver mi reacción. Mi cara tosca, fruncida por el enojo o la rabia. Por la violencia o la impotencia. La lejanía. Intento no darle importancia, simular.
Me surge un deseo de acostarme con Cintia, en forma de venganza. Venganza hacia Vanesa. Una venganza que no existe, nadie la sufre. “Todavía”, pienso con intención de moralizarme.
Esquivel escuchó, lo se. También sé que me mira, quiere ver mi reacción. Complotarse contra ese. 

miércoles, 29 de agosto de 2012

VOLVER Y LEER

Decidí volver con el blog.

NOTICIAS:


CONCURSO
 Mi cuento "En la pausa" (creo que acá lo subí con el nombre de "Resistencia")está participando de un concurso de la Editorial Planeta. Lo que tienen que hacer es ingresar a este link leer e ltexto y si les gusta, votarlo para que quede entre los textos seleccionados para su futura publicación en papel y e-book.

LECTURAS

Leo el viernes 7 de septiembre en el ciclo "Como un grano en ÉL", se realizará en el bar del Hotel Lynns (Costa Rica 4752- Palermo Soho) de 19:00 a 21:00 hs. aprox.

Leen:  Ariel Pukacz- Gabriela Sambuccetti- Nuncio Petitto

Tocan:  Bernal Chavez

Artista plástica invitada: Paula Gonzalez Nogueira.

Sorteos, regalos, sorpresas y mas.
¡Te esperamos!


Equipo C.U.G.E.É
https://www.facebook.com/comoungranoenel


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Leo el once de Septiembre:

https://www.facebook.com/events/145145255625495/

CICLO DE POESÍA Realizado en El Quetzal (Guatemala 4516) De 20HS hasta las 24hs

Es un ciclo enteramente dedicado a la lectura de poesía. Y en cada ciclo va a surgir una anexo que complemente el espacio con otra rama artística.
En este primer ciclo va a tocar: Jesur ACÚSTICO

 Expo Visual: Gabriela Kozakievich

Leen: Miguel David Barrenechea
João Moojen
Sombrero Galáctico
Sebastían Pandolfelli
Julian Mur
Luis Leopoldo Franco
Ariel Pukacz

 Organiza: Florencia Mayra Gargiulo Cel: 15-50097461

 EVENTO A LA GORRA! O $10

domingo, 27 de febrero de 2011

Hiatus

Este blog lo tengo hace más de un año y medio y siento que llegó el momento de dejarlo por aunque sea un período sin una actualización constante y regular hasta nuevo aviso.
Si algún texto mío es leído por otro, será mediante alguna publicación tangible y obviamente avisaré por acá.
Un saludo.
Ariel Pukacz

martes, 5 de octubre de 2010

EL JUEVES LEO

Este jueves 7 de Octubre hay Ciclo Menstrual III
G r a t i s desde las 23
En casa hermosa de amigos, Palermo
Pedir dirección a a arielpukacz@gmail.com


Lecturas de:
Ariel Pukacz
http://www.cuentosverdes.blogspot.com/

Chanelle Noir
http://diariodeunap.com/

Goyeneche
http://www.insignificadis.blogspot.com/

Kabán
http://wwwwhataloop.blogspot.com/

Juan Xiet


Malgosia Ludwig
http://www.comoescupitajosenlacara.blogspot.com/


M
http://www.nuncahableconbobdylan.blogspot.com/

Sofía Catástrofe
http://www.androgenorexia.blogspot.com/

Abdul
http://www.alpedopoesia.blogspot.com/

El Rey Larva
http://www.elreylarva.blogspot.com/

Micrófono Abierto

Performance de Germán Korn

Música en vivo
Dj Sebastian C-bass Dubwise


http://soundcloud.com/c-bassdubwise

Tocan

La ira del Manso
+
Bosques


Fotografía

Austria y Soler
http://www.austriaysoler.tumblr.com/

Klaus
http://www.flickr.com/pupilas-gustativas

viernes, 24 de septiembre de 2010

FIN

Este es el final de mi tercera novela, es de las pocas cosas escritas que tengo de ese tercer texto.

(...)Espero que no hayas guardado rencor hacía mí y que recibir esta carta no te perturbe (sí es que seguís viviendo en el mismo lugar y la recibiste y la estas leyendo). No te pongo mi dirección porque entablar nuevamente un diálogo, aunque sea escrito con vos me ablandaría lo suficiente como para volver a la Argentina y eso no está en mis planes. Tan sólo quiero que sepas que estoy bien y que te quiero lo suficiente como para tenerte presente todos los días.
Te quiero y espero que estés bien.
Aga.

Al terminar la carta me di cuenta que mis manos sudaban y temblaban. La doblé prolijamente y la volví a meter en el sobre. La dejé en la mesa y me fui. Me tomé un colectivo cualquiera sin saber hacia donde se dirigía y me senté en el primer lugar libre que encontré. Mientras los autos y los árboles y las personas y todo quedaba atrás me puse a pensar en que me gustaría ser si no fuese un ser humano y creo que pensé en el viento, para poder viajar gratis por todo el mundo y conocer el frío del Himalaya y el calor de las playas de Australia y golpear la cara de personas desconocidas en ciudades desconocidas y no morir nunca, migrar de un lugar a otro con mayor o menor intensidad y que el tiempo no exista.

FIN

martes, 21 de septiembre de 2010

NOTA DE RECHAZO

Hola, Ariel,

Perdón la tardanza, pero es tanto el material que llega que no damos abasto por momentos.
Por lo que leí de los que nos enviaste, no es el tipo de literatura que estamos buscando en este momento. Te sugiero eliminar el comienzo (si es que ese par de páginas forman parte de la novela): son innecesarias. Lo que leí está muy bien: bien escrito, ágil, interesante. Pero, como te decía, no es lo que estamos buscando: preferimos literatura que tenga otro tipo de trabajo sobre la lengua; textos menos trabajadas sobre la primera persona y los diálogos y que tengan otro tipo de búsqueda. Pero eso no quiere decir que no sea bueno lo que vos escribiste.

Te deseo suerte con la novela. Hay muchas editoriales, así que es cuestión de dar con la indicada.

Un abrazo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

ANTI DOMINGOS EN COBRA LIBROS


ANTI DOMINGO GRATUITO EN COBRA LIBROS
DOMINGO 19 DE SEPTIEMBRE DESDE LAS 16
EN Aranguren 150. Caballito ( a una cuadra del Parque Centenario)
Leen:
Ariel Pukacz
(www.cuentosverdes.blogspot.com)
Jorge Ignacio Huarte (El Baterista que escribe)
(www.dedicatoriasypajas.blogspot.com)
Malén Denis
(www.hellomalen.tumblr.com)
Maurice Jalfon
(www.sintaxiserronea.wordpress.com)

Hace música:
Guido Flichman (Cine Shampoo, Termotank, Irma)

jueves, 16 de septiembre de 2010

MAÑANA VIERNES LEO


TOCAN
HUMO DEL CAIRO
UTOPIANS
EL FESTIVAL DE LOS VIAJES

Road Movie Invitada
Lecturas Prohibidas: Ariel Pukacz + Gigi Goñi
DJ Ale Ban

Entrada $20.-
$15.- x lista a lista@banbang.com.ar
(Enviar nombre y apellido y en el asunto poner HUMO DEL CAIRO)

sábado, 24 de julio de 2010

El billete de dos pesos

Alex: Paré en un quiosco a comprarle cigarrillos a Ramiro antes de llegar a su casa, me había pedido por mensaje de texto.
Aproveché y me compré un alfajor nuevo que había salido, compro todas las golosinas nuevas. Siento que si no las pruebo talvez me esté perdiendo de algo muy increíble.
Cuando el quiosquero me dio el vuelto me quedé mirando los billetes, no conté si me había dado bien o mal el vuelto. Me quedé hipnotizado mirando el billete de dos pesos de arriba de todo. Tenía una inscripción en azul, torcida y lavada. El billete era casi inútil, tan gastado que era suave, negro de haber pasado por tantas manos. Me quedé mirando el billete porque me pregunté si ese billete ya había pasado antes por mis manos. No recordaba el número de serie pero por alguna razón recordaba el billete.
Salí del lugar y volví a entrar antes de que la puerta de vidrio llena de calcomanías de marcas se cerrase porque dejé lo que había comprado en el mostrador.


Ramiro me abrazó, nunca nos habíamos abrazado. Creo. Pasé directo a su habitación, su perro me acompañó todo el trayecto saltando y ladrándome para que lo saludase. No lo hice.
Entramos a su habitación, era un chiquero. Estaba tomando Pepsi del pico de una botella de litro y medio de vidrio.
El perro se coló con nosotros y se puso frenéticamente a oler todo.
Su tacho de basura estaba en la mitad de la habitación, era de metal y estaba abollado. Rebalzaba de basura: latas de gaseosa, papeles y preservativos. Nunca ponía bolsita para la basura. La empleada tenía que juntar con las manos los forros llenos de semen.
Me desplomé en su cama y salió una nube de polvo como había pasado hacía tan solo unos días en el telo cuando Cinthia golpeó la frazada.
Nos pusimos a hacer música con uno de sus sintetizadores y bases de batería con un programa que tenia en su computadora.
Hicimos una improvisación desarticulada durante un buen rato hasta que nos cansamos del ruido y nos sinceramos con nosotros mismos, estábamos haciendo mierda. Por ser dos y con aparatos no éramos tan buenos como Suicide. No éramos tan buenos como nadie, no éramos buenos. No éramos nada.

Le pedí prestado un controlador midi para hacer la música de un cortometraje que estaba editando para la facultad. Nunca más se lo devolví, no llegué a dárselo. Más de una vez pensé en devolvérselo a su padre pero para el sería solamente un objeto y para mi tenía un gran valor, sentimental y también útil. Una de las octavas no andaba del todo, nunca la mandé a arreglar, quise conservarlo exactamente como me lo había dado mi amigo. Alterarlo sería pisotear su memoria de algún modo.

Después de tocar se puso a tomar de la botella de Pepsi que tapó mal y me la pasó sin preguntarme si quería pero acepté y le di un sorbo.
-Antes que el perro.- dijo Ramiro. No entendía de que hablaba.
-Dale, agarrala antes que el perro- repitió y me quedé mirándolo sin comprender.
¿Me haces el favor de agarrar la tapa antes de que el perro se la coma Alex?
La levanté y la ajuste a la botella de Pepsi de dos litros. No la limpié.
Ramiro me contó que estaba participando de varios concursos literarios con sus cuentos y que todavía no había tenido respuesta positiva de ninguno. Estaba un poco decepcionado. Le dije que no se desesperara, que creyera en sus textos. Pero era yo el que no creía en lo que le estaba diciendo.

jueves, 22 de julio de 2010

HOY DESDE LAS 23 EN MI.CASA. CICLO MENSTRUAL

HOY LEO. ES GRATIS. POR LA DIRECCIÓN MANDEN MAIL A arielpukacz@gmail.com



Lecturas°
...
M
http://nuncahableconbobdylan.blogspot.com/

Malgosia L.
http://comoescupitajosenlacara.blogspot.com/

Ariel Pukacz
http://cuentosverdes.blogspot.com/

Cabeza de Tornado
http://www.flickr.com/cabezadetornado


Manos de Travesti
http://manosdetravesti.blogspot.com/

Jotge Ignacio Huarte (El Baterista que escribe)
http://dedicatoriasypajas.blogspot.com/

Abdul
http://alpedopoesia.blogspot.com/


Sofía Catástrofe
http://androgenorexia.blogspot.com/

... y más

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Bandas °

Cassette Salvador
http://www.cassettesalvador.com.ar/

+
Bosques
http://www.myspace.com/losbosques
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Música°

dee shei
Marselo Retroporno Soundsystem

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Birra°

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Dibujitos°

Cabeza de Tornado
http://www.flickr.com/cabezadetornado

MalHecho
http://www.flickr.com/mal_hecho

Raleria Vios

jueves, 8 de julio de 2010

Respuestas de rechazo

Hola Ariel,

por el momento no estamos recibiendo nuevos títulos.

gracias y disculpá.
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Hola Ariel, en este momento por problemas de traducción no estamos aceptando txts.

Desde ya muchas gracias por el interés en nuestro proyecto.
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Gracias Ariel pero el estilo de la novela no es lo que estamos buscando por el momento.
Gracias.
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Dear Ariel Pukacz:

We appreciate the opportunity to read your work, but unfortunately this submission was not a right fit for PANK.

Please wait at least seven days before submitting more work for our consideration.

Thank you for thinking of us.

Sincerely,

The Editors of PANK

lunes, 5 de julio de 2010

EL PRÓXIMO GRAN ENEMIGO DEL MUNDO

Iván: Filas interminables de pequeños féretros de vidrio que se reproducían infinitamente en las paredes espejadas.
En una de ellas, estaba mi hermanita. Incubándose hasta no se cuando. Algunas semanas o meses talvez.
Sofía.
Ya la quería y no la había visto.
Miré através del grueso vidrio todos esos bebés recién nacidos y tuve sentimientos encontrados.

Alegría por tener una hermanita, pensar en ser hermano mayor. La alegre sensación de que la gente sigue creyendo pese a las situaciones de mierda y adversidades, en la vida. Pese a lo que cuesta vivir la gente sigue trayendo vida al mundo.
Ver esos bebés, sin ser corrompidos todavía. Sin preocupaciones, sin dolor, sin angustia sin ser concientes de lo que es la maldad o la muerte. Sin saber nada en absoluto. Vírgenes.

Por otro lado pensé en lo egoísta que es el acto de concebir. Desde la propia voluntad de tener un hijo al que cuidar y criar y ver crecer, dos personas engendran uno sin saber si ese chico desea nacer, existir y sufrir.
Miré un buen rato las incubadoras, intentando adivinar en cual estaría mi nueva hermanita.

Vi a esos niños durmiendo y llorando por haber nacido, por tener su tranquilidad perturbada por el aire contaminado, la luz, asustados de su propia existencia y pensé: Un bebé que acaba de nacer puede ser el próximo gran enemigo del mundo.
Hitler, Stalin, Videla, fueron bebés. Tiernos bebés, mimados, cuidados, fotografiados, sonrientes. Sin maldad. Hasta que fueron concientes del poder de la idea, de la palabra.

Estaba cansado, ya ni sabía en lo que pensaba.

Mi papá me invitó a desayunar algo mientras su mujer descansaba en la habitación de la clínica.

Fuimos al bar del último piso del hospital. Tenía el techo de vidrio y dejaba ver unas negras nubes que se avecinaban con violencia. Las paredes, cubiertas de un empapelado Bordeaux berreta y una guarda dorada con dibujos aleatorios. La iluminación era cálida. Un lugar ambientado como los hoteles, casinos o aeropuertos. Para hacer sentir a uno como en casa o en viaje constante, en un lugar donde el tiempo no existe. Ambientado entre el mal gusto y la delicadeza. Con falsa finura.
Un jugo de pomelo y un tostado. Mi papá café.

Abrió La Nación, lo desplegó y abarcó todo el ancho de la mesa. Lo tapó por completo, ni sus canas podía ver, solo sus dedos sujetando los bordes del papel.
Tengo la teoría de que mi papá lee el diario para enterarse de las cosas malas que en ese día no le pasaron a él y conformarse y quedarse tranquilo de que podría estar peor.
No nos dijimos una palabra.

jueves, 1 de julio de 2010

La seguridad de la ducha

No solo era domingo, sino que también llovía. Lupe tenía la costumbre de sumergirse en la mierda cada vez que algo malo le pasaba. No intentaba superar los pequeños problemas sino que se buscaba otros para no poder salir, ahogarse, sofocarse y tener la excusa perfecta para estar mal. Era más sencillo que solucionar las cosas e intentar estar bien. Siempre cuesta más lograr las cosas que no intentarlas y a ella le funcionaba muy bien ese método de autocompasión. Repito, no solo era domingo, sino que también llovía. El mundo se complotaba contra Lupe, para que su infelicidad sea plena. Menos por menos, más, le habían enseñado muchos años atrás en el colegio. La suma de dos males, hacen uno mucho más denso e insoportable.

Lupe acababa de volver de merendar con Luca, se le largó a llover justo una cuadra antes de llegar a su casa.
Se arrepintió de haber tenido a Luca al tanto de aquel chico, el que había vivido en Estados Unidos y le parecía un maricón por tomar la cerveza despacio. Se sintió una idiota, lo único que corroboraba así es que quería ser su amiga. Lupe amaba a Luca, lo amaba. No había gustado nunca de ningún chico en serio. De hecho era virgen.

Se sacó los zapatos antes de entrar y la campera, empapada. Dejó todo en el lavadero y se fue desvistiendo en el camino hacia el baño, lo último que se sacó fueron sus lentes y las hebillas del pelo. Prendió la ducha y esperó sentada en el inodoro, cruzada de piernas a que la bañadera se llenase. Estaba impaciente y comenzó a masticarse las uñas, el sonido del agua cayendo y golpeteando la bañera de plástico solía relajarla, pero no ese día, no ese domingo que ya era de noche y sufría una lluvia. No distinguía del todo el sonido del agua cayendo porque se le mezclaba con el de la lluvia, que también caía, pero ya no podía lastimarla.

Metió un pie. Despacio. Quemaba. Lo hizo despacio para que su cuerpo se acostumbre, tiritó. Metió la otra pierna y apagó el agua antes de que rebalsase.

Se puso a pensar en Luca, en su mirada profunda, que tanto le gustaba. Siempre miraba con el cejo fruncido, como si estuviese enojado, era por sus rasgos toscos y marcados que le daban apariencia de malo.

Pensó en cuan segura se sentía cuando se duchaba o se daba un baño de inmersión. Casi no tenía esos momentos para ella, de estar sola y disfrutarlos. Generalmente estaba sola, pero no disfrutaba de estarlo. Hizo lo posible para sentirse cómoda consigo misma, porque Luca la acompañaba en sus pensamientos. Comenzó a tocarse para sentirse más cómoda aún.

El agua comenzó a revolverse, cerró los ojos y siguió acariciándose.
De pronto se vio perturbada porque no era la imagen de Luca la que vino a su mente, esa se borró repentinamente para ser sustituida por la de su hermanito.
Hacía rato no pensaba en su hermanito y le resultó repulsivo que el pensamiento le viniese mientras se masturbaba pensando en el chico que le gustaba.

Recordó al amor de su vida, su hermanito, dos años atrás le había dicho un día que le dolía mucho la cabeza. Lloraba mientras se lo decía. Ella lo abrazó y le dijo que no era nada, que seguramente era por la humedad, que a ella también le pasaba.

-Algo crece en mi cabeza.- dijo el nene y ella le adjudicó la frase a la imaginación del nenito de seis años.
Tres semanas después murió de un tumor cerebral.
Lupe dejó de masturbarse y comenzó a llorar.

Era domingo, llovía, estaba sin Luca y sin su hermano. Sola, era domingo y llovía.

martes, 29 de junio de 2010

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Pueden hacerse fans o seguir o "que les guste" mi grupo en Facebook llamado Cuentos Verdes.
Un saludo.
a.-

OTRO CULO QUE NO SERÁ MÍO

Luca: Me tomo el subte B en Triunvirato, todo el ramal tengo que hacer casi. Primero me como la infinita fila para pagar el boleto y al bajar las escaleras me dan un diario gratuito que descarto sin siquiera abrirlo. Una pareja de ancianos delante de mí me impide amablemente el paso y las puertas de los vagones se cierran antes de que pueda subir. Viejos de mierda- grito en un brote de bronca repentino y me siento culpable ante las miradas acusadoras de todos.

Una pareja de orientales aguarda y un chico pelirrojo mira perdido hacia todos lados.
Me quedo parado, esperando ansioso aunque apuro no tengo.
Se comienza a juntar gente en la estación, más y más gente. Me pongo bien cerquita del borde amarillo para entrar apenas llegue el subte pero lo suficientemente lejos como para no caer a las vías por el golpe torpe de algún cavernícola.
Una chica se aparece a mi lado, lo suficientemente linda como para cogerla, lo suficientemente fea como para no verla nunca más.

Llega el subte, la dejo pasar, sonríe.
Subo después que ella junto a la horda de orangutanes apurados. Consigo asiento pero lejos de mi nueva víctima.
Leo pero la miro de reojo entre toda la gente y el movimiento somnoliento del vagón chino.

Un chico con alguna discapacidad se sube y comienza a gruñir un sonido agudo y espantoso y a señalar los diarios gratuitos que la gente hojea pero no lee y se los dan para que siga su camino.
Veo como la chica, se levanta de su asiento y se baja y se va y se va y se va. Para siempre. Me quedé estático en mi lugar sin nada que hacer. Otro culo que se marcha y que no será mío.

viernes, 25 de junio de 2010

¡Traición!

Cogiendo. Así comienza este capítulo, con dos personas cogiendo. Con Alex encima de Cinthia. Transpirados en la cama de un hotelucho barato en la esquina de Juan B. Justo y Loyola que tiene precio especial antes de las cuatro de la tarde.
Se quedan flácidos, fumando después de acabar. Alex se deja el forro puesto y se le empieza a chorrear a medida que su pene se achica.

No se miman, fuman y se miran a si mismos reflejados en los espejos opacos de la habitación sucia y mal amueblada.
Las ventanas tienen contact opaco para que no se vea desde el exterior lo que sucede en la habitación, para dar intimidad al engaño. Pero parte del contact faltaba, arrancado estaba.

Las paredes están recubiertas de láminas que imitan a madera.
Cinthia intenta apenas tocar la frazada azul gastada, le pega con la mano y una nube de polvo se eleva y comienza a toser y a espantarla con la mano que sostiene el cigarrillo, desperdigando ceniza sobre la misma colcha.
Cinthia se entristece, más bien se llena de culpa y suelta humo por su boca, con la mirada puesta en ningún lado. Sigue exhalando pese a que no queda más humo dentro de ella.

Alex se levanta para ir al baño y se queda ahí un buen rato, Cinthia prende la televisión y se pone a ver las noticias. Nada interesante. Alex vuelve y le dice que ponga una película porno.
La pone y al rato él ya esta en condiciones (motivado por la película) en tener un segundo round. Ella sigue cansada pero por insistencia de Alex accede a chuparle el pene.

En medio del acto el teléfono de Cinthia suena y ella atiende.
-Hola- dice Iván con su voz muy grave y distorsionada.
-Hola Ivy- responde ella y lame el pene del mejor amigo de su novio.
-¿Qué hacías?- pregunta él mientras ella aprovecha esos pocos segundos para meterse todo el pene de Alex en la boca.
-Merendaba- responde ella con cinismo y mala leche.
-Ah ¿Dónde? Estoy aburrido y no se, no me siento bien. No quiero estar solo.
-Ahora estoy ocupada ¿Hablamos mas tarde?- pregunta Cinthia mientras mantiene el celular con una mano y con la otra masturba a Alex.
Corta sin dejar que su novio responda.

Sigue sobando a Alex con el celular en una mano y con la otra alrededor de sus testículos, hasta que Alex acaba. Alex no se asombra al notar que Cinthia no va al baño a enjuagarse la boca.

Ella le pregunta a Alex: ¿Me querés?
-No- responde él.
-¿Por qué?- pregunta ella disgustada.
-Porque sos la novia de mi mejor amigo.
-Veo como lo queres y como lo cuidas.- retruca ella.
Se quedan en silencio, fumando, sin mirarse.
-Quererme no podes pero cojerme sí- reflexiona ella.
-Te quiero de algún modo.- dice él para contentarla.
-¿De qué modo?
-No se, de alguno.
-No se quien sos Alex.
-Mejor así, cuanto menos sepamos del otro mejor.
-¿Por qué?
-porque no se puede amar a alguien que conocés.
¿Por qué?
-porque cuando conoces a la gente te das cuenta cuan miserable, estúpida, aburrida y descartable es.


Alex pagó los cincuenticinco pesos que salía el turno, para intentar ser un poco caballero.
Salieron sin cuidado y caminaron juntos hasta Escalabrini Ortiz. Alex el 110, Cinthia un taxi.

Chintia recordó la primera vez que había ido a un telo con Alex, que estaba perseguida al momento de entrar y al momento de salir. Alex le prometió que nada pasaría pero no se dieron cuenta que el hotel quedaba frente a una iglesia de Rey de Reyes. Era viernes y al salir estaba toda la congregación mirándolos.

Cinthia volvió a su casa y olvidó de llamar a Iván, que se quedó esperando la llamada de ella o de su mejor amigo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Los solitarios en Finlandia, los domingos mueren

Mango Tropical dice:
no pienso salir con nadie
quiero independencia, claridad mental

a.- dice:
si
haces bien
por suerte estoy en un momento
en que no puedo salir con nadie

Mango Tropical dice:
ademas siempre me preocupo demasiado por la persona con la que estoy

a.- dice:
trabajo de 11 a 19 y curso de 20 a 23...
pero a veces el domingo es demasiado domingo

Mango Tropical dice:
los domingos me van a matar

a.- dice:
puedo usar este dialogo para un texto?

Mango Tropical dice:
domingos invernales asesinos

si :)