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domingo, 16 de septiembre de 2012

Un círculo perfecto (Parte IV de V)


El sol ya no está. No sé en que momento se ocultó. Voy a hacer café, no es mi taza la que uso. Al volver a mi escritorio anoto en un papel una frase que jamás podrá ser leída, por lo tanto tampoco recordada. Cintia aparece y lo escondo en mi mano. Siento el sudor saliendo de mis dedos. La tinta borroneada, la letra ilegible. La oración desaparece para siempre.
“¿Qué tenés ahí?” me pregunta y le respondo que nada. Levanta las cejas con incomprensión.
Vanesa y Medina no están, Esquivel mira el reloj sin pestañear.
Pienso en un tumor, me doy cuenta de que nunca vi uno, no sé como lucen. Imagino una bola amorfa parecida a un corazón pero con el color de un moretón y venas azules, gruesas, marcadas.
Son las seis, es hora de irse. No espero a Esquivel. Salgo al frío, aprieto los dientes. Busco con la vista a Vanesa o a Medina. No hay nadie en la cuadra. Cintia sale y me observa con disimulo, fuma, espera expectante a que le hable, a que la invite a salir. Me voy sin despedirla, mis zapatos hacen ruido al caminar. Se confunden con el soplido constante del viento, del puto viento.
Pienso en Medina y en Vanesa. Los imagino cogiendo en la cama de algún hotel.
Ella en el baño, polvoreándose las mejillas antes de escabullirse bajo una sábana azul, áspera, perfumada.  Él tirado en la cama, flácido, pálido, temeroso. Esperando ansioso que aparezca desnuda, entregada.
Pienso en el sudor y los cuerpos agitados, en somnolencia y cansancio. Sus corazones apurados, del color de un moretón, con venas azules en relieve.
Vuelvo a la oficina, a buscar a Esquivel. Para charlar, para no pensar. Ya no está. Voy al bar, solo. Pido cerveza, el sonido del gas me calma de alguna manera extraña.
Doy un sorbo. Sigo pensando. En ellos dos. Revolcándose.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Un círculo perfecto (Parte III)


III

Pende un hilo de una taza,  del extremo visible se lee una etiqueta que indica el sabor del té, elresto está sumergido en la infusión.  La taza esta apoyada en mi escritorio pero no me pertenece. La mía tiene un águila polaca, esta tiene un lobo marino y dice Mar del Plata. Humea, huele rico. Cintia la levanta y sonríe. “Me mandaron a compartir la oficina con vos hasta que terminen de pintar y remodelar la mía”, dice. Yo sonrío o hago algo parecido con la boca y con toda mi cara. Transpiro, ella se da cuenta. De mi incomodidad, de mi olor, de mi miedo. Como si fuese un perro de policía en busca de cocaína.
Miro su oficina y esta aprisionada por paredes de yeso. Dos hombres entran con herramientas. Sus mamelucos son azules. Están teñidos de polvillo blanco. No usan barbijo. Pienso en sus pulmones, en sus venas, azules.  Pienso en la muerte y en edificios destruidos. Pienso en inundaciones (como si me adelantara a los hechos, como si tuviese una premonición) de agua azul al principio, marrón con el tiempo.  Imagino mosquitos revoloteando y dejando sus huevos en el agua infectada.
“A Vanesa la mandaron con el alemán”, me informa Cintia.  Mi sudor se seca, en un instante se torna frío. El alemán es Medina, así le comenzarán a decir, por su pelo rubio y finito, su altura, los ojos verdes, la tez rosada. Observo la oficina de Medina, mi nuevo enemigo. Se que Cintia me mira, quiere ver mi reacción. Mi cara tosca, fruncida por el enojo o la rabia. Por la violencia o la impotencia. La lejanía. Intento no darle importancia, simular.
Me surge un deseo de acostarme con Cintia, en forma de venganza. Venganza hacia Vanesa. Una venganza que no existe, nadie la sufre. “Todavía”, pienso con intención de moralizarme.
Esquivel escuchó, lo se. También sé que me mira, quiere ver mi reacción. Complotarse contra ese. 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Un círculo perfecto (Parte I)


I
Un círculo perfecto, marrón, húmedo, se superpone a otro círculo perfecto, marrón, seco. Una taza se apoya, sale humo de ella. Alguien tose. Levanta la taza, de cerámica, con una frase escrita en ella, con el asa rota. Un tercer circulo, perfecto, marrón, húmedo, se yuxtapone a los otros dos en la madera del escritorio de roble.
-Medina, la puta madre, le dije que apoyara la taza en una servilleta, un mantel, sobre algo. Va a marcar toda la madera y no sale ¿En su casa hace lo mismo Medina?- le grita Acevedo.
Medina, con torpeza, en un nervioso reflejo levanta la taza y vuelca gran parte del café en su camisa. Su camisa es blanca.
-Medina, Medina ¿Se encuentra bien? ¿Se quemó?- pregunta Acevedo.
Medina no responde. Cintia sonríe y mira con complicidad a Vanesa que le devuelve la mirada y otra sonrisa a través de la mampara transparente, se muerde el labio.
Medina, tan alto y callado, torpe. El típico hombre que desea ser invisible. La camisa, mal abrochada, con el cuello torcido, los zapatos sin lustrar, el pelo finito. Años después lo tendrá blanco, grueso; y lo llevará largo, por los hombros. Tendrá una incipiente calvicie en la coronilla que tapará con sombreros que comprará en La Capital, como los que usan los sheriff en las películas.
Escondo mi taza detrás de mí, para que Acevedo no la vea. Me sonríe y levanta su mano. Agacho la cabeza y la vuelvo a levantar, adorándolo, saludándolo.
Medina va al baño, deja la puerta abierta. Lo miro observarse en el espejo y baja la vista, avergonzado. Refriega la camisa con agua caliente y jabón. La mancha de café, lejos de desaparecer, empeora. Continúa el día con el saco puesto.

martes, 5 de octubre de 2010

EL JUEVES LEO

Este jueves 7 de Octubre hay Ciclo Menstrual III
G r a t i s desde las 23
En casa hermosa de amigos, Palermo
Pedir dirección a a arielpukacz@gmail.com


Lecturas de:
Ariel Pukacz
http://www.cuentosverdes.blogspot.com/

Chanelle Noir
http://diariodeunap.com/

Goyeneche
http://www.insignificadis.blogspot.com/

Kabán
http://wwwwhataloop.blogspot.com/

Juan Xiet


Malgosia Ludwig
http://www.comoescupitajosenlacara.blogspot.com/


M
http://www.nuncahableconbobdylan.blogspot.com/

Sofía Catástrofe
http://www.androgenorexia.blogspot.com/

Abdul
http://www.alpedopoesia.blogspot.com/

El Rey Larva
http://www.elreylarva.blogspot.com/

Micrófono Abierto

Performance de Germán Korn

Música en vivo
Dj Sebastian C-bass Dubwise


http://soundcloud.com/c-bassdubwise

Tocan

La ira del Manso
+
Bosques


Fotografía

Austria y Soler
http://www.austriaysoler.tumblr.com/

Klaus
http://www.flickr.com/pupilas-gustativas

viernes, 24 de septiembre de 2010

FIN

Este es el final de mi tercera novela, es de las pocas cosas escritas que tengo de ese tercer texto.

(...)Espero que no hayas guardado rencor hacía mí y que recibir esta carta no te perturbe (sí es que seguís viviendo en el mismo lugar y la recibiste y la estas leyendo). No te pongo mi dirección porque entablar nuevamente un diálogo, aunque sea escrito con vos me ablandaría lo suficiente como para volver a la Argentina y eso no está en mis planes. Tan sólo quiero que sepas que estoy bien y que te quiero lo suficiente como para tenerte presente todos los días.
Te quiero y espero que estés bien.
Aga.

Al terminar la carta me di cuenta que mis manos sudaban y temblaban. La doblé prolijamente y la volví a meter en el sobre. La dejé en la mesa y me fui. Me tomé un colectivo cualquiera sin saber hacia donde se dirigía y me senté en el primer lugar libre que encontré. Mientras los autos y los árboles y las personas y todo quedaba atrás me puse a pensar en que me gustaría ser si no fuese un ser humano y creo que pensé en el viento, para poder viajar gratis por todo el mundo y conocer el frío del Himalaya y el calor de las playas de Australia y golpear la cara de personas desconocidas en ciudades desconocidas y no morir nunca, migrar de un lugar a otro con mayor o menor intensidad y que el tiempo no exista.

FIN

martes, 21 de septiembre de 2010

NOTA DE RECHAZO

Hola, Ariel,

Perdón la tardanza, pero es tanto el material que llega que no damos abasto por momentos.
Por lo que leí de los que nos enviaste, no es el tipo de literatura que estamos buscando en este momento. Te sugiero eliminar el comienzo (si es que ese par de páginas forman parte de la novela): son innecesarias. Lo que leí está muy bien: bien escrito, ágil, interesante. Pero, como te decía, no es lo que estamos buscando: preferimos literatura que tenga otro tipo de trabajo sobre la lengua; textos menos trabajadas sobre la primera persona y los diálogos y que tengan otro tipo de búsqueda. Pero eso no quiere decir que no sea bueno lo que vos escribiste.

Te deseo suerte con la novela. Hay muchas editoriales, así que es cuestión de dar con la indicada.

Un abrazo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

ANTI DOMINGOS EN COBRA LIBROS


ANTI DOMINGO GRATUITO EN COBRA LIBROS
DOMINGO 19 DE SEPTIEMBRE DESDE LAS 16
EN Aranguren 150. Caballito ( a una cuadra del Parque Centenario)
Leen:
Ariel Pukacz
(www.cuentosverdes.blogspot.com)
Jorge Ignacio Huarte (El Baterista que escribe)
(www.dedicatoriasypajas.blogspot.com)
Malén Denis
(www.hellomalen.tumblr.com)
Maurice Jalfon
(www.sintaxiserronea.wordpress.com)

Hace música:
Guido Flichman (Cine Shampoo, Termotank, Irma)

sábado, 24 de julio de 2010

El billete de dos pesos

Alex: Paré en un quiosco a comprarle cigarrillos a Ramiro antes de llegar a su casa, me había pedido por mensaje de texto.
Aproveché y me compré un alfajor nuevo que había salido, compro todas las golosinas nuevas. Siento que si no las pruebo talvez me esté perdiendo de algo muy increíble.
Cuando el quiosquero me dio el vuelto me quedé mirando los billetes, no conté si me había dado bien o mal el vuelto. Me quedé hipnotizado mirando el billete de dos pesos de arriba de todo. Tenía una inscripción en azul, torcida y lavada. El billete era casi inútil, tan gastado que era suave, negro de haber pasado por tantas manos. Me quedé mirando el billete porque me pregunté si ese billete ya había pasado antes por mis manos. No recordaba el número de serie pero por alguna razón recordaba el billete.
Salí del lugar y volví a entrar antes de que la puerta de vidrio llena de calcomanías de marcas se cerrase porque dejé lo que había comprado en el mostrador.


Ramiro me abrazó, nunca nos habíamos abrazado. Creo. Pasé directo a su habitación, su perro me acompañó todo el trayecto saltando y ladrándome para que lo saludase. No lo hice.
Entramos a su habitación, era un chiquero. Estaba tomando Pepsi del pico de una botella de litro y medio de vidrio.
El perro se coló con nosotros y se puso frenéticamente a oler todo.
Su tacho de basura estaba en la mitad de la habitación, era de metal y estaba abollado. Rebalzaba de basura: latas de gaseosa, papeles y preservativos. Nunca ponía bolsita para la basura. La empleada tenía que juntar con las manos los forros llenos de semen.
Me desplomé en su cama y salió una nube de polvo como había pasado hacía tan solo unos días en el telo cuando Cinthia golpeó la frazada.
Nos pusimos a hacer música con uno de sus sintetizadores y bases de batería con un programa que tenia en su computadora.
Hicimos una improvisación desarticulada durante un buen rato hasta que nos cansamos del ruido y nos sinceramos con nosotros mismos, estábamos haciendo mierda. Por ser dos y con aparatos no éramos tan buenos como Suicide. No éramos tan buenos como nadie, no éramos buenos. No éramos nada.

Le pedí prestado un controlador midi para hacer la música de un cortometraje que estaba editando para la facultad. Nunca más se lo devolví, no llegué a dárselo. Más de una vez pensé en devolvérselo a su padre pero para el sería solamente un objeto y para mi tenía un gran valor, sentimental y también útil. Una de las octavas no andaba del todo, nunca la mandé a arreglar, quise conservarlo exactamente como me lo había dado mi amigo. Alterarlo sería pisotear su memoria de algún modo.

Después de tocar se puso a tomar de la botella de Pepsi que tapó mal y me la pasó sin preguntarme si quería pero acepté y le di un sorbo.
-Antes que el perro.- dijo Ramiro. No entendía de que hablaba.
-Dale, agarrala antes que el perro- repitió y me quedé mirándolo sin comprender.
¿Me haces el favor de agarrar la tapa antes de que el perro se la coma Alex?
La levanté y la ajuste a la botella de Pepsi de dos litros. No la limpié.
Ramiro me contó que estaba participando de varios concursos literarios con sus cuentos y que todavía no había tenido respuesta positiva de ninguno. Estaba un poco decepcionado. Le dije que no se desesperara, que creyera en sus textos. Pero era yo el que no creía en lo que le estaba diciendo.

jueves, 22 de julio de 2010

HOY DESDE LAS 23 EN MI.CASA. CICLO MENSTRUAL

HOY LEO. ES GRATIS. POR LA DIRECCIÓN MANDEN MAIL A arielpukacz@gmail.com



Lecturas°
...
M
http://nuncahableconbobdylan.blogspot.com/

Malgosia L.
http://comoescupitajosenlacara.blogspot.com/

Ariel Pukacz
http://cuentosverdes.blogspot.com/

Cabeza de Tornado
http://www.flickr.com/cabezadetornado


Manos de Travesti
http://manosdetravesti.blogspot.com/

Jotge Ignacio Huarte (El Baterista que escribe)
http://dedicatoriasypajas.blogspot.com/

Abdul
http://alpedopoesia.blogspot.com/


Sofía Catástrofe
http://androgenorexia.blogspot.com/

... y más

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Bandas °

Cassette Salvador
http://www.cassettesalvador.com.ar/

+
Bosques
http://www.myspace.com/losbosques
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Música°

dee shei
Marselo Retroporno Soundsystem

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Birra°

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Dibujitos°

Cabeza de Tornado
http://www.flickr.com/cabezadetornado

MalHecho
http://www.flickr.com/mal_hecho

Raleria Vios

lunes, 5 de julio de 2010

EL PRÓXIMO GRAN ENEMIGO DEL MUNDO

Iván: Filas interminables de pequeños féretros de vidrio que se reproducían infinitamente en las paredes espejadas.
En una de ellas, estaba mi hermanita. Incubándose hasta no se cuando. Algunas semanas o meses talvez.
Sofía.
Ya la quería y no la había visto.
Miré através del grueso vidrio todos esos bebés recién nacidos y tuve sentimientos encontrados.

Alegría por tener una hermanita, pensar en ser hermano mayor. La alegre sensación de que la gente sigue creyendo pese a las situaciones de mierda y adversidades, en la vida. Pese a lo que cuesta vivir la gente sigue trayendo vida al mundo.
Ver esos bebés, sin ser corrompidos todavía. Sin preocupaciones, sin dolor, sin angustia sin ser concientes de lo que es la maldad o la muerte. Sin saber nada en absoluto. Vírgenes.

Por otro lado pensé en lo egoísta que es el acto de concebir. Desde la propia voluntad de tener un hijo al que cuidar y criar y ver crecer, dos personas engendran uno sin saber si ese chico desea nacer, existir y sufrir.
Miré un buen rato las incubadoras, intentando adivinar en cual estaría mi nueva hermanita.

Vi a esos niños durmiendo y llorando por haber nacido, por tener su tranquilidad perturbada por el aire contaminado, la luz, asustados de su propia existencia y pensé: Un bebé que acaba de nacer puede ser el próximo gran enemigo del mundo.
Hitler, Stalin, Videla, fueron bebés. Tiernos bebés, mimados, cuidados, fotografiados, sonrientes. Sin maldad. Hasta que fueron concientes del poder de la idea, de la palabra.

Estaba cansado, ya ni sabía en lo que pensaba.

Mi papá me invitó a desayunar algo mientras su mujer descansaba en la habitación de la clínica.

Fuimos al bar del último piso del hospital. Tenía el techo de vidrio y dejaba ver unas negras nubes que se avecinaban con violencia. Las paredes, cubiertas de un empapelado Bordeaux berreta y una guarda dorada con dibujos aleatorios. La iluminación era cálida. Un lugar ambientado como los hoteles, casinos o aeropuertos. Para hacer sentir a uno como en casa o en viaje constante, en un lugar donde el tiempo no existe. Ambientado entre el mal gusto y la delicadeza. Con falsa finura.
Un jugo de pomelo y un tostado. Mi papá café.

Abrió La Nación, lo desplegó y abarcó todo el ancho de la mesa. Lo tapó por completo, ni sus canas podía ver, solo sus dedos sujetando los bordes del papel.
Tengo la teoría de que mi papá lee el diario para enterarse de las cosas malas que en ese día no le pasaron a él y conformarse y quedarse tranquilo de que podría estar peor.
No nos dijimos una palabra.

jueves, 1 de julio de 2010

La seguridad de la ducha

No solo era domingo, sino que también llovía. Lupe tenía la costumbre de sumergirse en la mierda cada vez que algo malo le pasaba. No intentaba superar los pequeños problemas sino que se buscaba otros para no poder salir, ahogarse, sofocarse y tener la excusa perfecta para estar mal. Era más sencillo que solucionar las cosas e intentar estar bien. Siempre cuesta más lograr las cosas que no intentarlas y a ella le funcionaba muy bien ese método de autocompasión. Repito, no solo era domingo, sino que también llovía. El mundo se complotaba contra Lupe, para que su infelicidad sea plena. Menos por menos, más, le habían enseñado muchos años atrás en el colegio. La suma de dos males, hacen uno mucho más denso e insoportable.

Lupe acababa de volver de merendar con Luca, se le largó a llover justo una cuadra antes de llegar a su casa.
Se arrepintió de haber tenido a Luca al tanto de aquel chico, el que había vivido en Estados Unidos y le parecía un maricón por tomar la cerveza despacio. Se sintió una idiota, lo único que corroboraba así es que quería ser su amiga. Lupe amaba a Luca, lo amaba. No había gustado nunca de ningún chico en serio. De hecho era virgen.

Se sacó los zapatos antes de entrar y la campera, empapada. Dejó todo en el lavadero y se fue desvistiendo en el camino hacia el baño, lo último que se sacó fueron sus lentes y las hebillas del pelo. Prendió la ducha y esperó sentada en el inodoro, cruzada de piernas a que la bañadera se llenase. Estaba impaciente y comenzó a masticarse las uñas, el sonido del agua cayendo y golpeteando la bañera de plástico solía relajarla, pero no ese día, no ese domingo que ya era de noche y sufría una lluvia. No distinguía del todo el sonido del agua cayendo porque se le mezclaba con el de la lluvia, que también caía, pero ya no podía lastimarla.

Metió un pie. Despacio. Quemaba. Lo hizo despacio para que su cuerpo se acostumbre, tiritó. Metió la otra pierna y apagó el agua antes de que rebalsase.

Se puso a pensar en Luca, en su mirada profunda, que tanto le gustaba. Siempre miraba con el cejo fruncido, como si estuviese enojado, era por sus rasgos toscos y marcados que le daban apariencia de malo.

Pensó en cuan segura se sentía cuando se duchaba o se daba un baño de inmersión. Casi no tenía esos momentos para ella, de estar sola y disfrutarlos. Generalmente estaba sola, pero no disfrutaba de estarlo. Hizo lo posible para sentirse cómoda consigo misma, porque Luca la acompañaba en sus pensamientos. Comenzó a tocarse para sentirse más cómoda aún.

El agua comenzó a revolverse, cerró los ojos y siguió acariciándose.
De pronto se vio perturbada porque no era la imagen de Luca la que vino a su mente, esa se borró repentinamente para ser sustituida por la de su hermanito.
Hacía rato no pensaba en su hermanito y le resultó repulsivo que el pensamiento le viniese mientras se masturbaba pensando en el chico que le gustaba.

Recordó al amor de su vida, su hermanito, dos años atrás le había dicho un día que le dolía mucho la cabeza. Lloraba mientras se lo decía. Ella lo abrazó y le dijo que no era nada, que seguramente era por la humedad, que a ella también le pasaba.

-Algo crece en mi cabeza.- dijo el nene y ella le adjudicó la frase a la imaginación del nenito de seis años.
Tres semanas después murió de un tumor cerebral.
Lupe dejó de masturbarse y comenzó a llorar.

Era domingo, llovía, estaba sin Luca y sin su hermano. Sola, era domingo y llovía.

martes, 29 de junio de 2010

TAMBIÉN EN FACEBOOK

Pueden hacerse fans o seguir o "que les guste" mi grupo en Facebook llamado Cuentos Verdes.
Un saludo.
a.-

OTRO CULO QUE NO SERÁ MÍO

Luca: Me tomo el subte B en Triunvirato, todo el ramal tengo que hacer casi. Primero me como la infinita fila para pagar el boleto y al bajar las escaleras me dan un diario gratuito que descarto sin siquiera abrirlo. Una pareja de ancianos delante de mí me impide amablemente el paso y las puertas de los vagones se cierran antes de que pueda subir. Viejos de mierda- grito en un brote de bronca repentino y me siento culpable ante las miradas acusadoras de todos.

Una pareja de orientales aguarda y un chico pelirrojo mira perdido hacia todos lados.
Me quedo parado, esperando ansioso aunque apuro no tengo.
Se comienza a juntar gente en la estación, más y más gente. Me pongo bien cerquita del borde amarillo para entrar apenas llegue el subte pero lo suficientemente lejos como para no caer a las vías por el golpe torpe de algún cavernícola.
Una chica se aparece a mi lado, lo suficientemente linda como para cogerla, lo suficientemente fea como para no verla nunca más.

Llega el subte, la dejo pasar, sonríe.
Subo después que ella junto a la horda de orangutanes apurados. Consigo asiento pero lejos de mi nueva víctima.
Leo pero la miro de reojo entre toda la gente y el movimiento somnoliento del vagón chino.

Un chico con alguna discapacidad se sube y comienza a gruñir un sonido agudo y espantoso y a señalar los diarios gratuitos que la gente hojea pero no lee y se los dan para que siga su camino.
Veo como la chica, se levanta de su asiento y se baja y se va y se va y se va. Para siempre. Me quedé estático en mi lugar sin nada que hacer. Otro culo que se marcha y que no será mío.

viernes, 25 de junio de 2010

¡Traición!

Cogiendo. Así comienza este capítulo, con dos personas cogiendo. Con Alex encima de Cinthia. Transpirados en la cama de un hotelucho barato en la esquina de Juan B. Justo y Loyola que tiene precio especial antes de las cuatro de la tarde.
Se quedan flácidos, fumando después de acabar. Alex se deja el forro puesto y se le empieza a chorrear a medida que su pene se achica.

No se miman, fuman y se miran a si mismos reflejados en los espejos opacos de la habitación sucia y mal amueblada.
Las ventanas tienen contact opaco para que no se vea desde el exterior lo que sucede en la habitación, para dar intimidad al engaño. Pero parte del contact faltaba, arrancado estaba.

Las paredes están recubiertas de láminas que imitan a madera.
Cinthia intenta apenas tocar la frazada azul gastada, le pega con la mano y una nube de polvo se eleva y comienza a toser y a espantarla con la mano que sostiene el cigarrillo, desperdigando ceniza sobre la misma colcha.
Cinthia se entristece, más bien se llena de culpa y suelta humo por su boca, con la mirada puesta en ningún lado. Sigue exhalando pese a que no queda más humo dentro de ella.

Alex se levanta para ir al baño y se queda ahí un buen rato, Cinthia prende la televisión y se pone a ver las noticias. Nada interesante. Alex vuelve y le dice que ponga una película porno.
La pone y al rato él ya esta en condiciones (motivado por la película) en tener un segundo round. Ella sigue cansada pero por insistencia de Alex accede a chuparle el pene.

En medio del acto el teléfono de Cinthia suena y ella atiende.
-Hola- dice Iván con su voz muy grave y distorsionada.
-Hola Ivy- responde ella y lame el pene del mejor amigo de su novio.
-¿Qué hacías?- pregunta él mientras ella aprovecha esos pocos segundos para meterse todo el pene de Alex en la boca.
-Merendaba- responde ella con cinismo y mala leche.
-Ah ¿Dónde? Estoy aburrido y no se, no me siento bien. No quiero estar solo.
-Ahora estoy ocupada ¿Hablamos mas tarde?- pregunta Cinthia mientras mantiene el celular con una mano y con la otra masturba a Alex.
Corta sin dejar que su novio responda.

Sigue sobando a Alex con el celular en una mano y con la otra alrededor de sus testículos, hasta que Alex acaba. Alex no se asombra al notar que Cinthia no va al baño a enjuagarse la boca.

Ella le pregunta a Alex: ¿Me querés?
-No- responde él.
-¿Por qué?- pregunta ella disgustada.
-Porque sos la novia de mi mejor amigo.
-Veo como lo queres y como lo cuidas.- retruca ella.
Se quedan en silencio, fumando, sin mirarse.
-Quererme no podes pero cojerme sí- reflexiona ella.
-Te quiero de algún modo.- dice él para contentarla.
-¿De qué modo?
-No se, de alguno.
-No se quien sos Alex.
-Mejor así, cuanto menos sepamos del otro mejor.
-¿Por qué?
-porque no se puede amar a alguien que conocés.
¿Por qué?
-porque cuando conoces a la gente te das cuenta cuan miserable, estúpida, aburrida y descartable es.


Alex pagó los cincuenticinco pesos que salía el turno, para intentar ser un poco caballero.
Salieron sin cuidado y caminaron juntos hasta Escalabrini Ortiz. Alex el 110, Cinthia un taxi.

Chintia recordó la primera vez que había ido a un telo con Alex, que estaba perseguida al momento de entrar y al momento de salir. Alex le prometió que nada pasaría pero no se dieron cuenta que el hotel quedaba frente a una iglesia de Rey de Reyes. Era viernes y al salir estaba toda la congregación mirándolos.

Cinthia volvió a su casa y olvidó de llamar a Iván, que se quedó esperando la llamada de ella o de su mejor amigo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Los solitarios en Finlandia, los domingos mueren

Mango Tropical dice:
no pienso salir con nadie
quiero independencia, claridad mental

a.- dice:
si
haces bien
por suerte estoy en un momento
en que no puedo salir con nadie

Mango Tropical dice:
ademas siempre me preocupo demasiado por la persona con la que estoy

a.- dice:
trabajo de 11 a 19 y curso de 20 a 23...
pero a veces el domingo es demasiado domingo

Mango Tropical dice:
los domingos me van a matar

a.- dice:
puedo usar este dialogo para un texto?

Mango Tropical dice:
domingos invernales asesinos

si :)

Podría estar peor, podría ser otra persona.

Para los solitarios
Los olvidados
Los que son engañados
Los mutilados
Los muertos
Los que lloran por las noches
Los que duermen para no sufrir
Los discriminados
Los homosexuales que no pueden aclarar su condición
Los enfermos de sida
Cáncer
Y otras enfermedades mortales
Los que no tienen voz
Los que no son escuchados
Los mudos
Los ciegos
Los que desean morir pero no tiene agallas para matarse
Los suicidas
Los pordioseros
Los desempleados
Los explotados
Los desesperados
Los insomnes
Los vacíos
Los deformes
Los discapacitados
Los inmigrantes discriminados
Los marginales
Los pobres
Los ricos que son infelices porque se dieron cuenta que los billetes son solo papeles impresos
Los infelices
Los incompletos
Los golpeadores
Los golpeados
Los que lloran a escondidas
Los que duermen solos
Y amanecen más solos aun
Los que se acuestan vacíos
Y amanecen un poco más muertos
Los egoístas
Los hijos de puta
Los pobres tipos
Los inútiles
Los que no se les dio una oportunidad
Los que no entienden el porqué de las cosas
Los que no encontraron su lugar

Por las mañanas
Me siento
Ustedes.

sábado, 5 de junio de 2010

Poema para la chica que me lee y no conozco

Nunca tuve en claro porque escribo
Me gusta pensar que es por la misma razón
Por la que cago
O como
Porque me es vital
Porque no me queda otra cosa que hacerlo
O morir
Pero es demasiado romántico
Y yo no soy así
A veces releo mis textos
Y río como un hombre enfermo
Al sorprenderme con ciertos razonamientos
Que siento ajenos
A veces creo que escribo para obligarme
A pensar
Las cosas
Más de una
Vez
Y reformularlas
Y borrarlas
Y volverlas a escribir
Y darme cuenta de lo equivocado que estaba
O de cuanta razón tenía
De lo feliz que fui
O de lo angustiado que estuve
A veces creo que escribo
Para crear historias que sean más agradables
A las que pasan en el mundo
O aunque sea en mi vida
A veces escribo historias
Que son más deprimentes
Para no sentirme tan mal
Conmigo mismo
Historias ajenas que me pertenecen
A veces no sé para que escribo
Creo que para tener algo que hacer
Yo contra las palabras
Yo contra el teclado
O el monitor
Y el tiempo
Envolviéndolo todo
Pero sin rozarme siquiera
A veces creo que escribo
Para ocupar el tiempo en algo
Y no pensar
He llorado escribiendo
Y he reído escribiendo
He sentido vergüenza de mis propios textos
Y también me he sentido muy orgulloso
A veces creo que escribo para
Refugiarme
De la gente
Del movimiento
De la rutina
Escribo para ser sincero
Con algo
Solo cuando escribo creo serlo
Porque no se hablar
Nunca digo exactamente lo que quiero decir
Por eso intento escribir para
Intentar decir
Lo que necesito sacarme de encima
Encapsular en palabras
Lo que me persigue
Creo en el poder de la palabra
Palabras
Son
Las que desencadenaron guerras
Historias de amor
Tragedias
Y revoluciones
Pedidos de Mcdonalds
Discusiones
E ideas que cambiaron el mundo
Palabras
Escribo para mi
Para intentar comprenderme un poco
Aunque sea un poco
Pero
De repente alguien
Que ni conozco
se interesa
en lo que digo
sin hablar
en mis ideas
mudas
Y dejan de ser
Solamente mías
Y dejo de escribir
Solamente para mí
Y de repente
Escribo
Para alguien
Sin saber porque sigo haciéndolo
Pero con una buena razón
o excusa
para seguir.

viernes, 4 de junio de 2010

No es el frío lo que me hace tener los dientes apretados

Y abro la puerta y salgo
y el mundo esta ahí de nuevo
sigue ahí
cansado y sin dormir.
Y no me queda otra que
abrigarme, apretar los dientes y caminar
en busqueda de
algo

Es otoño y camino por las veredas
y las hojas crujen
debajo de mis pies
como viejos huesos
de un genocidio olvidado.

El sol calienta algunas partes
del mundo
y otras mueren
en la oscuridad y esperan
aullando
ser caminadas.
Pienso mientras camino
porque puedo hacer ambas cosas
que
no es estar solo lo que me molesta
es no elegirlo.
Sigo yendo a ningún lado
pisando las hojas
que serán barridas algún día
pero los huesos
jamas encontrados.

jueves, 20 de mayo de 2010

Cocaína en la UBA

Abro con cuidado el celular para que la profesora no me mire mal y leo un mensaje que dice que soy un tarado por no haber sacado a pasear al perro pero salí apurado y me olvidé. No soy tarado. La pantalla me ilumina la cara y todo a mí alrededor.
La profesora sigue mostrando proyecciones y miro los rostros de mis compañeros en vez de la pantalla de tela plástica para ver si hay alguien que valga la pena, no lo hay.
Comienzo a responderle el mensaje a mi hermana pero me arrepiento y cierro el celular, en su lugar miro la hora. Faltan cuarenta minutos de clase y ya estoy claustrofóbico, aunque sea que prendan las luces por dios.
La profesora habla y señala las imágenes que están levemente fuera de foco y no puedo prestar atención porque me mareo, ya perdí el hilo de la clase hace como media hora y salgo un rato a tomar aire. Pido permiso e interrumpo la atención de todos mis compañeros porque estoy lejos de la puerta y salgo en puntitas de pie como si eso fuese a remendar el fastidio que generé. Salgo con la carpeta por si no vuelvo a la clase.
Lo pienso bien y no estoy saliendo a tomar aire sino cocaína pero primero paseo un poco por el pasillo y me arremango la camisa, por el calor y espero que no se me arrugue.
Un tubo de luz titila y genera un ambiente tétrico asíque me meto de una en el baño de hombres y me miro al espejo y mis ojeras son muy llamativas y resaltan mucho. Me pregunto si estaré enfermo o algo o si simplemente soy así. Me lavo las manos porque soy un fóbico y me encierro en uno de los cubículos donde hay inodoros y me siento sobre la tapa y saco una bolsita del bolsillo que esta prolijamente cerrada y tardo en desatarla y me acomodo el pelo que se me mete en los ojos.
Logro armar una línea finita en la carpeta y la jalo con violencia y el sonido que emite mi nariz me resulta desagradable y me doy cuenta de lo antinatural que es meterse cosas por la nariz pero no me importa y armo otra y la vuelvo a tomar con más fuerza.
Recuerdo la primera vez que vi tomar cocaína a alguien en mi vida. Luego de un recital fallido de la banda de una amiga, fuimos esquivando botellazos a la casa de un amigo en común que llevó en auto los equipos. Fuimos con calma, lento porque le había sacado el auto al padre y no tenía la edad para manejar.
Una vez en la casa de aquel chico estaba una conocida, hija del dueño de un canal de televisión que pasaban videos musicales que ya no existe. Pidió un plato y como una cocinera se puso a armar las líneas y a tomarlas de a una, con calma, despacio, como había manejado el chico el auto de su padre hasta su casa. Su nariz quedó embarrada, me dio impresión. Nunca supuse que tiempo después iba a hacer lo mismo en un baño de la facultad.
Los padres de mi amigo, Alan, estaban en Miami de segunda luna de miel o algo así.
De fondo sonaba Alice in Chains y yo estaba muy borracho y angustiado por una chica y me quebré en llanto y vomité y me quedé dormido en el baño y a la mañana siguiente cuando desperté, no se como pero estaba mi papá tocando el timbre y gritando que baje. Lo hice y me llevó en auto a casa y me insultó mucho. No se de donde sacó la dirección de mi amigo pero no me dio lugar a preguntárselo. Esa noche era mi fiesta de egresados del secundario y no pude tomar de lo asqueado que estaba de la noche anterior, me deprimí y me quedé en un rincón esperando que las horas pasasen.
Dejo de pensar en aquel primer acercamiento a la cocaína y miro los dibujos y frases que hay escritas en la puerta del baño.
“El Indie mató al rock”
“Punk is dead” y al lado dice “¿Por qué en inglés botón?”y al lado de eso el logo de Crass.
Una svástica mal dibujada, varios números de teléfono con frases del tipo “Me dejo coger, por favor llamame” y esa clase de bromas tontas.
Anoto un par de números por las dudas.
En la mitad de la puerta hay un dibujo hecho con marcador indeleble grueso.
Dice, Marque con una cruz:
Hetero: x x xxxx xxx x x x x x

Bi: x x xx x(pero nadie sabe) xxxx x

gay: x x xx xx xxx

Hago una cruz rápido en la hilera del medio, con miedo de que haya cámaras filmando o algo así y que todos se enteren.
Me tapo uno de los orificios de la nariz y jalo, luego hago lo mismo con el otro. Intento salir de ahí pero la puerta esta trabada y le pongo una patada con todas mis fuerzas y la bisagra de arriba se rompe y la puerta queda colgando. Me miro en el espejo y me limpio el barro.
No vuelvo a clase.

lunes, 10 de mayo de 2010

Poema de amor II

Envolvería tu corazón en papel film
Y metería tus tripas en forros
Tu alma cubierta por papel de aluminio
La tiraría en un microondas para verla explotar
Mientras tú corazón y tus tripas se retuercen de desesperación y se pudren fuera de la heladera
Dejándote morir
Vacía
Yo me reiría vengativamente
Disfrutándolo
Vacío
Porque así me siento yo ahora
Por tu culpa
Porque te amo
Te odio
Te extraño
Y no te necesito
Más