Hay una chica en el subte que se parece a una chica con la que tuve sexo una vez, en verdad dos veces. Pensé en mandarle un mensaje de texto pero no sé si el número que yo tengo sigue siendo su número actual. Me arrepentí de la idea por si la chica que está de espaldas a mi es ella pero voltea y no es, entonces mando el mensaje a la chica con la que tuve sexo dos veces pero no responde.
Se sube una monjita y nadie le cede el asiento. Me pregunto que hubiese pasado en esta misma situación en la época en la que la religión le importaba a alguien.
La chica de al lado mío es sexy y manda un sms o por ahí está hablando por Whatsapp pero no lo sé, y mira de reojo lo que escribo y me pregunto si habrá leído que escribí que es sexy y que pensará de que haya escrito eso y si es considerado una ofensa que haya escrito eso o incluso acoso sexual.
Suben unos músicos al vagón pero el subte van tan rapido y hace tanto ruido que no se escucha la música que tocan. Uno le pega a un tambor y el otro toca el saxo. no se presentan. Bajan una estación después sin terminar el tema y sin pedir plata.
La chica que se parece a la chica con la que tuve sexo dos veces parece estar sacándome una foto con el celular pero hace que escribe un sms. Por ahí escribe un sms y no me está sacando una foto.
La chica sexy de al lado mío habla por teléfono con su tía y su voz no es nada sexy, es nasal y arrugada. Sé que habla con su tía porque dijo "hola tía".
Me mordí el labio y me duele pero no puedo dejar de morder la herida.
Nunca uso la palabra sexy, no se que significa y no me gusta. Sólo cuando canto la canción de una película en la que actúa Will ferrell la uso pero la canto en privado en mi casa o frente a pocos amigos porque me da verguenza.
Tengo mucha hambre. Comería pizza o un sandwich de carne con queso gratinado aunque no debería proque soy judío y no esta permitido pero yo no cumplo nada pero me da culpa de todas formas. Casi seguro pida pizza, estoy de mal humor. También voy a comer chocolate y a tomar mucha Pepsi y voy a mirar Curb your enthusiasm. Ayer se me quemó el pochoclo y todavía no lo limpié.
http://youtu.be/6r1LrRdGKOM
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viernes, 2 de noviembre de 2012
Linea B: Florida-Los Incas 21.43 a 22.09
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martes, 29 de junio de 2010
OTRO CULO QUE NO SERÁ MÍO
Luca: Me tomo el subte B en Triunvirato, todo el ramal tengo que hacer casi. Primero me como la infinita fila para pagar el boleto y al bajar las escaleras me dan un diario gratuito que descarto sin siquiera abrirlo. Una pareja de ancianos delante de mí me impide amablemente el paso y las puertas de los vagones se cierran antes de que pueda subir. Viejos de mierda- grito en un brote de bronca repentino y me siento culpable ante las miradas acusadoras de todos.
Una pareja de orientales aguarda y un chico pelirrojo mira perdido hacia todos lados.
Me quedo parado, esperando ansioso aunque apuro no tengo.
Se comienza a juntar gente en la estación, más y más gente. Me pongo bien cerquita del borde amarillo para entrar apenas llegue el subte pero lo suficientemente lejos como para no caer a las vías por el golpe torpe de algún cavernícola.
Una chica se aparece a mi lado, lo suficientemente linda como para cogerla, lo suficientemente fea como para no verla nunca más.
Llega el subte, la dejo pasar, sonríe.
Subo después que ella junto a la horda de orangutanes apurados. Consigo asiento pero lejos de mi nueva víctima.
Leo pero la miro de reojo entre toda la gente y el movimiento somnoliento del vagón chino.
Un chico con alguna discapacidad se sube y comienza a gruñir un sonido agudo y espantoso y a señalar los diarios gratuitos que la gente hojea pero no lee y se los dan para que siga su camino.
Veo como la chica, se levanta de su asiento y se baja y se va y se va y se va. Para siempre. Me quedé estático en mi lugar sin nada que hacer. Otro culo que se marcha y que no será mío.
Una pareja de orientales aguarda y un chico pelirrojo mira perdido hacia todos lados.
Me quedo parado, esperando ansioso aunque apuro no tengo.
Se comienza a juntar gente en la estación, más y más gente. Me pongo bien cerquita del borde amarillo para entrar apenas llegue el subte pero lo suficientemente lejos como para no caer a las vías por el golpe torpe de algún cavernícola.
Una chica se aparece a mi lado, lo suficientemente linda como para cogerla, lo suficientemente fea como para no verla nunca más.
Llega el subte, la dejo pasar, sonríe.
Subo después que ella junto a la horda de orangutanes apurados. Consigo asiento pero lejos de mi nueva víctima.
Leo pero la miro de reojo entre toda la gente y el movimiento somnoliento del vagón chino.
Un chico con alguna discapacidad se sube y comienza a gruñir un sonido agudo y espantoso y a señalar los diarios gratuitos que la gente hojea pero no lee y se los dan para que siga su camino.
Veo como la chica, se levanta de su asiento y se baja y se va y se va y se va. Para siempre. Me quedé estático en mi lugar sin nada que hacer. Otro culo que se marcha y que no será mío.
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