sábado, 31 de julio de 2010

No es hacer lo que uno hace, uno intenta

Me preguntaste que es lo que más disfruto hacer en el mundo
Y te dije
Pensar
Escribir
Leer
Caminar
Mirar
Coger
En ese orden
Vos me dijiste que
A vos te gusta intentar coser
Y me pareció tierno
Y cierto
Porque yo también intento
Solo intento
Hacer las cosas que disfruto hacer en
El mundo.

miércoles, 28 de julio de 2010

La inseguridad de la cama

Tu cintura flaquita
Debería ser la envidia
De cualquier chica
Y así es
vos no estas cómoda y te sentís observada
Por eso me decís que preferís quedarte en casa
Porque a la larga
Lo que vamos a hacer es
Volver tarde y cansados
A coger
Y charlar un poco
Y si estoy de humor
Mimarnos
Un poco nomás
No sea cosa que me enamore
Y tenga que dejar de verte

Corredor de larga distancia

El pavimento
Pisado
Por miles de personas
Que no conozco
Queda
Atrás
Y pavimento
Sin pisar
Todavía
Por mí
Sobra delante
Y en algún momento será viejo
y los árboles
quedan detrás
junto al pavimento
y los autos
y la gente
y huyo de todos ellos
que se funden juntos
en un todo
sin importarme que pasa con ellos
porque
quedaron
atrás
y solo miro
los que todavía son nuevos ante mis ojos
los que no conozco
pero que brevemente serán viejos
y olvidados
y pienso en no tropezar
y en seguir
corriendo

martes, 27 de julio de 2010

correr, viajar, esperar,

La puerta abierta
el colectivo me espera
impaciente
porque la luz lo apura
y corro y transpiro
para subir
y las vocinas me abuchean
y las puertas se cierran detrás mío con un sonido industrial
imposible de imitar
y agradezco
y pago y busco un asiento o una novia
con la mirada
y no hay
ninguna de las dos cosas
pero logro mirar por la ventana
y los quioscos
y los carteles
y los afiches
y los postes de luz
pasan
y los olvido
y los dejo atrás
como a tantas cosas
algunas que me hacían mal
y me miento
no las abandoné
me siguen reverberando dentro
como una licuadora rota
pero intento hacerme creer
que estoy bien
y se sube el policia de los boletos
y me firma con un mamarracho rojo
el mío
y lo guardo como un tesoro
dentro de un libro
que nunca terminaré
El colectivo sigue su recorrido reiterativo
y me bajo en cualquier lado
porque no me dirigía hacia
ningún lugar en particular
y cruzo la calle
y espero volver a hacer
el recorrido a la inversa

domingo, 25 de julio de 2010

Oxidado y fuera de foco como metales olvidados y fotos perdidas

Entre los dos no hacemos uno
Me dijiste
Y me reí
Porque era verdad
Estábamos perdidos
Y tristes
Y asustados
Pero juntos
Pero no hacíamos uno
Ni con todas
Nuestras partes juntas
Y mezcladas
Y pegadas
Con precisión
Fueron mis fallas
No las tuyas
Las que hicieron
Que esos pedazos sean miles más
Incontables fragmentitos
De nosotros
Mezclados
E irreconocibles
No intentes limpiar
Te dije
Esto ya no tiene arreglo.

sábado, 24 de julio de 2010

El billete de dos pesos

Alex: Paré en un quiosco a comprarle cigarrillos a Ramiro antes de llegar a su casa, me había pedido por mensaje de texto.
Aproveché y me compré un alfajor nuevo que había salido, compro todas las golosinas nuevas. Siento que si no las pruebo talvez me esté perdiendo de algo muy increíble.
Cuando el quiosquero me dio el vuelto me quedé mirando los billetes, no conté si me había dado bien o mal el vuelto. Me quedé hipnotizado mirando el billete de dos pesos de arriba de todo. Tenía una inscripción en azul, torcida y lavada. El billete era casi inútil, tan gastado que era suave, negro de haber pasado por tantas manos. Me quedé mirando el billete porque me pregunté si ese billete ya había pasado antes por mis manos. No recordaba el número de serie pero por alguna razón recordaba el billete.
Salí del lugar y volví a entrar antes de que la puerta de vidrio llena de calcomanías de marcas se cerrase porque dejé lo que había comprado en el mostrador.


Ramiro me abrazó, nunca nos habíamos abrazado. Creo. Pasé directo a su habitación, su perro me acompañó todo el trayecto saltando y ladrándome para que lo saludase. No lo hice.
Entramos a su habitación, era un chiquero. Estaba tomando Pepsi del pico de una botella de litro y medio de vidrio.
El perro se coló con nosotros y se puso frenéticamente a oler todo.
Su tacho de basura estaba en la mitad de la habitación, era de metal y estaba abollado. Rebalzaba de basura: latas de gaseosa, papeles y preservativos. Nunca ponía bolsita para la basura. La empleada tenía que juntar con las manos los forros llenos de semen.
Me desplomé en su cama y salió una nube de polvo como había pasado hacía tan solo unos días en el telo cuando Cinthia golpeó la frazada.
Nos pusimos a hacer música con uno de sus sintetizadores y bases de batería con un programa que tenia en su computadora.
Hicimos una improvisación desarticulada durante un buen rato hasta que nos cansamos del ruido y nos sinceramos con nosotros mismos, estábamos haciendo mierda. Por ser dos y con aparatos no éramos tan buenos como Suicide. No éramos tan buenos como nadie, no éramos buenos. No éramos nada.

Le pedí prestado un controlador midi para hacer la música de un cortometraje que estaba editando para la facultad. Nunca más se lo devolví, no llegué a dárselo. Más de una vez pensé en devolvérselo a su padre pero para el sería solamente un objeto y para mi tenía un gran valor, sentimental y también útil. Una de las octavas no andaba del todo, nunca la mandé a arreglar, quise conservarlo exactamente como me lo había dado mi amigo. Alterarlo sería pisotear su memoria de algún modo.

Después de tocar se puso a tomar de la botella de Pepsi que tapó mal y me la pasó sin preguntarme si quería pero acepté y le di un sorbo.
-Antes que el perro.- dijo Ramiro. No entendía de que hablaba.
-Dale, agarrala antes que el perro- repitió y me quedé mirándolo sin comprender.
¿Me haces el favor de agarrar la tapa antes de que el perro se la coma Alex?
La levanté y la ajuste a la botella de Pepsi de dos litros. No la limpié.
Ramiro me contó que estaba participando de varios concursos literarios con sus cuentos y que todavía no había tenido respuesta positiva de ninguno. Estaba un poco decepcionado. Le dije que no se desesperara, que creyera en sus textos. Pero era yo el que no creía en lo que le estaba diciendo.

jueves, 22 de julio de 2010

HOY DESDE LAS 23 EN MI.CASA. CICLO MENSTRUAL

HOY LEO. ES GRATIS. POR LA DIRECCIÓN MANDEN MAIL A arielpukacz@gmail.com



Lecturas°
...
M
http://nuncahableconbobdylan.blogspot.com/

Malgosia L.
http://comoescupitajosenlacara.blogspot.com/

Ariel Pukacz
http://cuentosverdes.blogspot.com/

Cabeza de Tornado
http://www.flickr.com/cabezadetornado


Manos de Travesti
http://manosdetravesti.blogspot.com/

Jotge Ignacio Huarte (El Baterista que escribe)
http://dedicatoriasypajas.blogspot.com/

Abdul
http://alpedopoesia.blogspot.com/


Sofía Catástrofe
http://androgenorexia.blogspot.com/

... y más

____________________________________________________________

Bandas °

Cassette Salvador
http://www.cassettesalvador.com.ar/

+
Bosques
http://www.myspace.com/losbosques
____________________________________________________________

Música°

dee shei
Marselo Retroporno Soundsystem

____________________________________________________________

Birra°

____________________________________________________________

Dibujitos°

Cabeza de Tornado
http://www.flickr.com/cabezadetornado

MalHecho
http://www.flickr.com/mal_hecho

Raleria Vios

lunes, 19 de julio de 2010

Mail de rechazo N°...

Estimado ariel pukacz:
El Comité Editorial ha evaluado tu proyecto - obra "Early Grey" y más allá de su valor literario ha decidido no publicarlo.
Nuestras puertas quedan abiertas para futuros proyectos.
Gracias por confiar tu obra a nuestros editores.

Cordialmente,
RANDOM HOUSE MONDADORI

domingo, 18 de julio de 2010

HELP

Terminé mi segunda novela, titulada Early Grey.
Estoy comenzando la tercera, llamada Flâneur.

Busco editor.

miércoles, 14 de julio de 2010

Martinez y ruptura

Iván: Y llegamos al río, me dijo que no estaba enamorada de mí y se fue. La vi deshacer el camino que habíamos hecho juntos hasta ahí, tomados de la mano. Ahora sé que su puño, cerrado contra el mío, llevaba dentro una daga con un filo muy real y cruel, lleno de hipocresía y mentira.

Me quedé ahí parado, como un boludo. Si saber que hacer o que decir. Miré el agua putrefacta. No quería estar ahí, solo; Pero ahí estaba, sólo.
Caminé por Libertador con la esperanza de que volviese corriendo hacia mí, pero solo me topé con skaters y nuevos ricos en Mini Cooper.
Me perdí por unas callecitas de adoquines, caminé por la mitad de ellas, con la intención de dejar a un lado la tristeza y apreciar la belleza de aquel barrio que es mejor que el mío. No pude. Pero no lloré. Me consentí con un alto cucurucho de Vía Flaminia.

Lo llamé a Alex, necesitaba hablar con alguien. Estaba trabajando, ocupado.
Seguí con el cucurucho, esperando que todo se solucionase o aunque sea concluya, sin saber en verdad que carajo esperaba realmente.

sábado, 10 de julio de 2010

The Art(e) of Romance

Me das asco vos y tu falso interés
Y tus caras de goma espuma
Fingiendo sorpresa
Ante cada palabra y acto
Y anécdota
No te culpo
Solo te alerto
Que no voy a seguir siendo un pelotudo
Por mucho tiempo más
Me transformé en vos
Por media hora
Y soy yo ahora el que ficcionaliza interés
Pero es solo para llevarte a la cama
Y no volver a verte
Ni hablarte
Ni siquiera pensar
En vos
Nunca mas

viernes, 9 de julio de 2010

Feliz año nuevo

Cinthia: Era año nuevo, un nuevo comienzo. Mi familia comía pero yo me encontraba aislada, en mi cabeza. Iván ocupaba todo el espacio de mi mente, incluso más de lo que podía llegar a abarcar. Me generaba una sensación de claustrofobia, culpa, soledad.
Lo extrañaba ¿O extrañaba la idea de Iván?

Mi primita correteaba por toda la casa y comenzó a llorar porque se golpeó la frente contra la punta de la mesita ratona. Hielo le pusieron. Lloraba y se abrazó a mí. Me la cargué a upa y comenzó a chorrearse el hielo sobre su vestidito blanco. Mi mamá me pasó una servilleta para secarla. Al rato dejó de quejarse y comenzó a chupar el hielo. El agua fría se le chorreaba por la pera. Un gran chichón adornaba su frente.
Fuimos a la mesa a comer. Todos hablaban y gritaban. Los platos y fuentes, llenas de comidas giraban de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.

No di un solo bocado. No presté atención a los gritos y risas y charlas de mis tíos y primos y abuelos y de toda mi gran familia. Me quedé enclaustrada en mi cabeza, pensando en el cuerpo descompuesto de Iván. Me pregunté si a esa altura seguiría habiendo carne sobre sus huesos. No pude dar un bocado.

Me imaginé a su papá, como se sentiría en este primer año nuevo sin Iván. Me pregunté como estarían el resto a quienes no volví a ver, el Alex.
Ya era la hora, brindamos y fuimos todos a la terraza. Alcé a mi primita en brazos porque no alcanzaba a ver.

No me llegó ningún mensaje de texto. Me angustió saber que nadie pensaba en mí.
Los fuegos artificiales incendiaban la noche pero la luna brillaba más fuerte que todos.